DIEZ PREGUNTAS QUE DIOS NO TE CONTESTARÁ

 1. Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas…
Te preguntará a cuántas personas llevaste.

2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa…
Te preguntará a cuántos recibiste en ella.

3. Dios no te preguntará la marca de la ropa que usas…
Te preguntará, a cuántos ayudaste a vestirse.

4. Dios no te preguntará cuál era tu sueldo…
Te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.

5. Dios no te preguntará cuál era tu título…
Te preguntará si hiciste tu trabajo, dando lo mejor de tus capacidades.

6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías…
Te preguntará cuántos te consideraban su amigo.

7. Dios no te preguntará en qué lugar vivías…
Te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.

8. Dios no te preguntará el color de tu piel…
Te preguntará si te importó el color de la de los demás.

9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscarle…
Te dirá lo feliz que está de que lo hayas hecho.

10. Dios no te preguntará que religión profesabas…
Te preguntará, Por qué no le abriste tu corazón.

Qué es Amor propio:

 El amor propio es la aceptación, el respeto, las percepciones, el valor, los pensamientos positivos y consideraciones que tenemos hacia nosotros mismos y que puede ser apreciado por quienes nos rodean.

El amor propio depende de nuestra voluntad para querernos, no de quienes están a nuestro alrededor ni de las situaciones o contextos en los cuales no desenvolvemos.

El amor propio es el reflejo de cómo es la relación y los sentimientos que tenemos por nosotros mismos, hacia nuestro físico, personalidad, carácter, actitudes y comportamientos.

Cuando los individuos reconocemos el amor apropio, es porque se ha alcanzado un equilibrio entre el estado anímico y nuestra autoestima. Ese equilibrio se proyecta al exterior como un sentimiento de bienestar que se expresa de diversas maneras y se goza.

En general, se dice que antes de amar a otra persona primero debemos amarnos a nosotros mismo para así saber valorarnos, reconocer que merecemos cosas buenas y bonitas a lo largo de la vida y que somos dignos de amar y ser amados.

La felicidad es la meta principal del amor propio, ser felices por aceptarnos como somos sin dejar que personas que sean externas y ajenas a nuestra familia y círculo de seres queridos intervengan.

La familia y la educación son bases fundamentales para construir y fortalecer el amor propio.

En el hogar, son los padres y seres queridos son quienes tienen la responsabilidad de afianzar, desde temprana edad, la confianza en nosotros mismos y de hacernos entender lo importante que es aceptarnos tal cual somos, saber reconocer nuestras virtudes y defectos, fortalezas y debilidades.

Las personas que sienten amor propio se caracterizan por ser amigables, respetuosas, amorosas, independientes, se preocupan por su crecimiento personal, su estado de salud, su formación y dar lo mejor de sí en todas las actividades que desarrollen, entre otros. 

¿Por qué es importante educar en valores?

¿Puedes imaginar cómo serías si no tuvieras los valores humanos de los que hemos hablado? ¿Cómo te comportarías ante las distintas situaciones que se te presentan? ¿Cómo sería tu vida? ¿Tendría sentido? Quizá una persona sin los valores fundamentales no sabría qué hacer en cada momento, cómo dirigirse en la vida… o tal vez haría cualquier cosa en cada momento sin pensar en las consecuencias. Por ejemplo, si un vecino te molesta cada noche haciendo ruido, ¿qué serías capaz de hacer? Si tienes hambre cuando vas caminando por la calle, ¿cogerías lo que quisieras de cualquier tienda o restaurante? Es difícil imaginar cómo sería una persona sin ningún valor, ¡es casi imposible!

¿Qué son los valores humanos?

Los valores humanos son una serie de principios universales por los que se rigen la mayoría de las personas. Nos sirven de guía para saber cómo conducirnos para vivir armónicamente en comunidad y evolucionar juntos y juntas.

Estos valores no están determinados ni por la cultura ni por la religión ni por el tiempo ni por ningún otro condicionante. Son innatos al ser humano, perdurables en el tiempo y trasladables a cualquier lugar del mundo.

Y sí, efectivamente, existen comportamientos y actitudes objetivamente positivas y otras negativas

Fuera odios

¿De verdad merece la pena vivir todo el tiempo odiando? Esta emoción puede llegar a convertirse en un apetito incontrolable difícil de saciar. El odio puede esclavizarnos sin que nos demos cuenta. Además, ¿para qué nos sirve?

Maldecir, juzgar, sentir rencor… Todo ello alimenta la llama del odio hasta incluso, transformarlo en violencia. Odiar nos hiere, nos genera un vacío afectivo que puede corrompernos. No lo olvidemos. El perdón y el amor son mucho más poderosos, enriquecedores y por supuesto, más completos.

Ser humilde ayuda a tu vida sexual

¿Problemas para conseguir una cita? Ser menos pretencioso puede aumentar las posibilidades, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Positive Psychology. Cuando se les pidió a los voluntarios que leyeran perfiles falsos de citas y calificaran cuánto les agradaban, su simpatía, lo divertidos que les parecían y la probabilidad de aceptar una cita con ellos, calificaron los perfiles más humildes de manera más favorable. En un segundo estudio, los voluntarios que consideraban que sus seres queridos eran humildes tenían más probabilidades de perdonarlos por una transgresión. “Esto sugiere que la humildad en una relación fomenta la reparación relacional en parejas románticas en curso”, dice Daryl Van Tongeren, profesor asistente de psicología en Hope College en Holland de Michigan (EE. UU.).

Voz sexy

Las mujeres pueden hacer que su voz sea más “sexy”, pero los hombres… no pueden. En un estudio de 2014, un equipo de investigadores de la Universidad de Albright (EE. UU.) descubrieron que las mujeres podían manipular deliberadamente sus voces, contando del 1 al 10, para sonar más atractivas. Pero, -lo siento muchachos-, cuando los hombres intentaron ser más sexys, en realidad sonaban mucho peor. Cuando una mujer baja de forma intencionada la voz para que suene baja y entrecortada, suele percibirse como más atractiva, pero no exactamente por las razones que nos imaginamos. Los hombres tienden a preferir mujeres con voces más altas y femeninas, según los expertos, pero cuando una mujer baja su voz para “sonar sexy”, está indicando su interés en una pareja potencial, una pista que los hombres pueden apreciar.

Qué es Conciencia:

Como conciencia se define el conocimiento que un individuo tiene de sus pensamientos, sus sentimientos y sus actos. Como tal, la palabra proviene del latín conscientĭa, y esta a su vez del calco del griego συνείδησις (syneídesis), compuesta por el prefijo συν- (syn-), que significa ‘con’, y είδησις (eídesis), que traduce ‘conocimiento’, es decir: con conocimiento.

La conciencia es la capacidad propia de los seres humanos de reconocerse a sí mismos, de tener conocimiento y percepción de su propia existencia y de su entorno. En este sentido, la conciencia está asociada a la actividad mental que implica un dominio por parte del propio individuo sobre sus sentidos. Así, una persona consciente es aquella que tiene conocimiento de lo que ocurre consigo y en su entorno, mientras que la inconsciencia supone que la persona no sea capaz de percibir lo que le sucede ni lo que pasa a su alrededor.

Por otro lado, conciencia también tiene una connotación en cuanto sentido del deber, como reflexión sobre la conducta y sobre los propios actos. De allí que también tenga un carácter ético, pues permite distinguir al individuo entre aquello que está bien y lo que está mal, de modo que a la hora de obrar pueda conducirse de acuerdo a sus valores morales.

Qué es Dignidad:

Dignidad indica el respeto y la estima que todos los seres humanos merecen y se afirma de quien posee un nivel de calidad humana irreprochable.

La dignidad es la cualidad de digno que significa valioso, con honor, merecedor y el término dignidad deriva del vocablo en latín dignitas.

En el Preámbulo de La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 habla de la “dignidad intrínseca (…) de todos los miembros de la familia humana”, y luego afirma en su artículo 1º que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

La dignidad humana, por lo tanto, es innata, positiva y fomenta la sensación de plenitud y satisfacción, reforzando la personalidad. La esclavitud, por ejemplo, es lo contrario de dignidad ya que no se tratan las personas como tales ni como dignas, siendo que el esclavo no es considerado una persona humana, sino un objeto.

La dignidad también es el respeto y la estima que merece una cosa o una acción. Es una excelencia, un realce de esa cosa o acción.

Se habla de dignidad si las personas en su manera de comportarse, lo hacen con gravedad, decencia, caballerosidad, nobleza, decoro, lealtad, generosidad, hidalguía y pundonor. Por ejemplo, a la hora de cumplir con los compromisos, la dignidad se refiere a la formalidad, a la honestidad y a la honra de las personas.

En términos de excelencias, la dignidad es un cargo honorífico o un puesto de gran autoridad, prestigio y honor, por ejemplo, los cargos políticos, como el cargo de Rey, de presidente o de emperador. También son denominadas así las personas que ocupan ese cargo o puesto, siendo representantes y poseedores de una distinción, siendo ellas dignidades o dignatarios.

Qué son Valores humanos:

Se conoce como valores humanos al conjunto de virtudes que posee una persona u organización, que determinan el comportamiento e interacción con otros individuos y el espacio.

Los valores humanos abarcan todas aquellas acciones que se consideran como correctas, por lo que también están relacionados con los valores morales, que son aquellos que regulan la conducta de los individuos.

Asimismo, los valores morales se corresponden con los valores éticos y los valores sociales que, en conjunto, constituyen las reglas establecidas para lograr una convivencia saludable en la sociedad.

En este sentido, los valores humanos son aquellos que establecen y regulan las acciones de las personas, sobrepasan cualquier barrera cultural y su finalidad es que las virtudes del ser humano se destaquen por generar el bienestar general e individual.

Ahora bien, entre los valores humanos más destacados se pueden mencionar los siguientes: la honestidad, la responsabilidad, el respeto, la tolerancia, el agradecimiento, el amor, la solidaridad, la libertad, entre otros.

Cuando se ponen en práctica los valores humanos se generan buenas acciones que repercuten de manera positiva en la sociedad, pueden trascender en el tiempo e, incentivar a los individuos a dar mayor relevancia a lo que realmente es importante.

Por otra parte, cabe resaltar que existen un conjunto de valores humanos que también forman parte de los valores universales, esto se debe a que son comunes en distintas culturas, por ejemplo: el respeto, la responsabilidad, la honradez, la solidaridad, la verdad, el honor o la paz.

No obstante, se debe mencionar que en contraposición existen valores humanos apreciados como relativos, ya que, no se consideran comunes en todas las sociedades o no son permanentes en el tiempo.

Vea también Valores universales.

Los valores humanos son importantes por su contribución en mejorar la sociedad y aportar dignidad a la persona.

Lamentablemente, en la actualidad existe una crisis y pérdida de valores humanos que afecta a la humanidad de manera negativa debido a la forma egoísta, odiosa, cruel y violenta que se observa entre las relaciones sociales. Por ejemplo: los jóvenes que no respetan a los mayores, la delincuencia, la prostitución, entre otros.

En razón a lo anterior, son esenciales los buenos ejemplos en la sociedad a través del empleo de los valores humanos a fin de lograr una convivencia pacífica y llevadera entre los individuos.

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